Esta enorme sala abovedada está dominada por un techo vertiginoso y un abismo oscuro que amenaza con tragar a los aventureros descuidados. Tres puentes de piedra precarios y en ruinas sirven como los únicos caminos a través del vacío, canalizando el movimiento y creando puntos de estrangulamiento tácticos muy tensos donde un paso en falso significa la perdición. Al final de estas traicioneras pasarelas se alzan enormes puertas de adamantina, selladas y grabadas con runas enanas brillantes que arrojan una luz misteriosa sobre el abismo. Los estrechos puentes no ofrecen ninguna cobertura, dejando a los personajes expuestos a ataques a distancia de enemigos voladores o emboscadas desde la oscuridad. La iluminación VTT puede resaltar perfectamente las runas brillantes contra las profundidades mortales de abajo.



