Esta habitación claustrofóbica y caótica sirve como aposento personal para un despiadado matón del sindicato criminal. La pieza central es una pesada bañera de mármol con patas, extrañamente reutilizada como cama improvisada, rodeada por una jaula de madera y pilas de armas oxidadas desechadas. Los muñecos de entrenamiento acribillados con virotes de ballesta se alzan en las esquinas, insinuando la violenta rutina diaria del ocupante. Tácticamente, la sala ofrece varios elementos interesantes para los encuentros en VTT. La bañera central y la jaula de madera pueden actuar como cobertura pesada, mientras que las armas dispersas crean un terreno difícil en las inmediaciones. Solo hay un punto de entrada principal, convirtiendo la habitación en un peligroso punto de estrangulamiento si el grupo es emboscado o intenta acorralar a un objetivo en el interior. La tenue iluminación ambiental proyecta largas e inquietantes sombras sobre los maniquíes de entrenamiento.



