Dominando la metrópolis, este vasto atrio fusiona dos pisos bajo un impresionante techo de cristal inclinado. Los enormes ventanales ofrecen una vista vertiginosa de las luces de la ciudad, bañando el suelo de mármol con un resplandor urbano y dramático. Delicadas escaleras de cristal conectan la gran área de recepción con los entresuelos superiores y las lujosas salas VIP privadas. Tácticamente, este entorno favorece la verticalidad y las líneas de visión despejadas. Los balcones interiores son perfectos para dominar un enfrentamiento o celebrar reuniones discretas. Sin embargo, los muebles refinados y las paredes de cristal ofrecen una cobertura precaria, lo que obliga a los combatientes a utilizar los pocos pilares de carga estructurales o a confiar en la movilidad durante las escenas de acción intensas.



