La aproximación a este santuario de montaña profanado obliga a los jugadores a subir un estrecho y agotador tramo de 1.236 escalones de piedra rotos, proporcionando un severo punto de estrangulamiento y una ventaja de gran elevación para los defensores. En la cima, las ruinas esqueléticas y ennegrecidas de la antigua fortaleza al aire libre ofrecen una cobertura pesada, aunque escasa, detrás de pilares colapsados y muros de piedra desmoronados. El terreno es traicionero, con escombros irregulares y caídas pronunciadas que añaden peligros verticales a cualquier encuentro táctico. Sobre el patio en ruinas se alza la siniestra fachada de la catedral principal, dominada por aterradoras gárgolas demoníacas que proyectan sombras largas e inquietantes, ideales para la iluminación dinámica de VTT. El diseño abierto transita hacia los oscuros umbrales del santuario, brindando a los Directores de Juego la oportunidad perfecta para utilizar muros que bloquean la visión y tokens ocultos que acechan en la entrada de la catedral o posados en los nidos de las gárgolas.



