Esta empinada y sinuosa calle empedrada está flanqueada por casas de madera con las contraventanas firmemente cerradas, creando una atmósfera opresiva y de paranoia. Unos pocos faroles parpadeantes apenas logran iluminar el camino, dejando numerosas zonas en la oscuridad y estrechos callejones laterales de donde podría surgir repentinamente una turba enfurecida armada con antorchas. Tácticamente, la elevación de la calle proporciona ventajas de terreno alto, mientras que los estrechos callejones laterales actúan como puntos de estrangulamiento o rutas de flanqueo ideales. Los edificios cerrados limitan las vías de escape y dejan a los personajes expuestos en la vía central, haciendo que la iluminación dinámica y las líneas de visión sean críticas para los encuentros en tu VTT.



