Este mapa táctico representa los restos diezmados de una zona residencial, fuertemente marcada por el fuego y el conflicto armado. Los muros derrumbados y los restos de vehículos oxidados proporcionan cobertura pesada esencial contra francotiradores, mientras que el terreno carbonizado oculta peligros ambientales mortales como bolsas de ceniza tóxica. La iluminación es lúgubre, dominada por la bruma polvorienta del yermo, ideal para tensas escaramuzas diurnas o espeluznantes emboscadas nocturnas bajo luces de emergencia. Tácticamente, el mapa presenta múltiples puntos de entrada a través de ventanas destrozadas y techos colapsados, creando líneas de visión impredecibles, perfectas para aprovechar la iluminación dinámica del VTT. La intersección central actúa como un punto de estrangulamiento natural, obligando a los jugadores a enfrentarse al peligroso terreno abierto o a flanquear cuidadosamente a sus enemigos a través de las ruinas precarias e inestables de las casas.



