Este mapa presenta un diseño institucional estricto pensado para canalizar y controlar el tráfico peatonal en un punto de alta seguridad. Los jugadores deberán moverse a través de filas de espera, terminales automatizadas NIR (Interfaz Neuronal) y casetas de seguridad reforzadas. La fría iluminación fluorescente y los cuartos oscuros de interrogatorio generan una atmósfera de máxima tensión para misiones de contrabando, negociaciones o infiltración. Tácticamente, el entorno se basa en puntos de estrangulamiento y líneas de visión restringidas. Las fuerzas de seguridad cuentan con la ventaja de puestos elevados a prueba de balas, mientras que los intrusos deben aprovechar la cobertura parcial de escáneres de equipaje, gruesos pilares y asientos de espera para civiles. Las puertas electrónicas permiten al Director de Juego bloquear zonas dinámicamente, obligando a los jugadores a hackear los terminales o abrirse paso a tiros.



