Este mapa táctico muestra los restos de una bóveda de armas de alta seguridad, cuya puerta blindada ha sido abierta y cortada con láser. La sala ha sido casi totalmente despojada, enfatizando la narrativa de una retirada apresurada o un asalto corporativo exitoso. Sin embargo, las filas de armeros vacíos crean obstáculos lineales naturales, ofreciendo cobertura parcial y excelentes líneas de fuego durante los tiroteos. Esparcidas por el suelo hay cajas de artefactos sin explotar, que actúan como letales peligros ambientales. Los Directores de Juego pueden usarlas como trampas explosivas volátiles, donde un rayo de energía o una bala perdida podría desencadenar una explosión catastrófica, obligando a los jugadores a medir cada paso. La iluminación de emergencia proyecta sombras marcadas, ideales para maniobras de sigilo y flanqueo. Este entorno es ideal para escenarios de emboscada, una tensa desactivación de explosivos o la sala final de un atraco corporativo donde el botín ha sido reemplazado por una trampa mortal.



