Un páramo helado destrozado por la destrucción apocalíptica, la Cuenca Iridiscente es el epicentro de una explosión catastrófica. La radiación verde tóxica se filtra a través del permafrost, derritiendo la nieve en peligrosos charcos brillantes. Fragmentos afilados de vidrio vitrificado sobresalen de la tierra quemada, proporcionando una cobertura traicionera pero necesaria contra lo que sea que aceche en este paisaje mutado. Tácticamente, el mapa obliga a los jugadores a navegar por terrenos peligrosos. Los charcos brillantes actúan como peligros ambientales, mientras que el hielo radiactivo resbaladizo limita la movilidad. Los fragmentos de vidrio vitrificado ofrecen una cobertura pesada, pero corren el riesgo de romperse bajo fuego pesado. La flora de montaña mutante crea un terreno difícil y un escondite perfecto para los depredadores de emboscada. Para los Directores de Juego, este mapa es perfecto para un encuentro con un jefe bestia mutante o un tenso enfrentamiento con carroñeros rivales. El manejo de la línea de visión a través de la niebla brillante y la negociación del suelo traicionero pondrán a prueba la planificación estratégica de cualquier grupo.



