Esta estructura de hormigón de 4x20 metros presenta un entorno sumamente estéril y reducido, saturado de gruesos cables eléctricos que serpentean por las paredes. El centro del mapa está dominado por unas impenetrables carcasas metálicas que alojan láseres ultravioleta, creando un núcleo peligroso y zumbante que restringe el movimiento y las líneas de visión. El diseño claustrofóbico obliga a una progresión lineal, convirtiendo el espacio en un punto de estrangulamiento muy táctico. Tácticamente, las pesadas carcasas de metal proporcionan una excelente cobertura pesada contra ataques a distancia, aunque los estrechos pasillos dejan poco espacio para maniobras de flanqueo. La iluminación es aséptica y dura, arrojando sombras pronunciadas que los motores de iluminación de VTT pueden aprovechar para lograr un efecto dramático, mientras que los cables expuestos ofrecen posibles peligros ambientales. Los puntos de entrada y salida limitados en ambos extremos hacen de este mapa una trampa mortal para emboscadas.



