Esta imponente estructura de hormigón está construida para el secreto y el esfuerzo científico. El diseño presenta un estrecho pasillo de entrada supervisado por un pequeño puesto de guardia interior, creando un punto de estrangulamiento inmediato. Más allá del control de seguridad, los investigadores descubrirán un extenso laboratorio abarrotado de densas estaciones de trabajo y grandes pantallas de observación, que ofrecen abundante cobertura parcial. Junto al laboratorio principal hay varias oficinas administrativas, una modesta cocina para el personal y un taller especializado que almacena trajes de sala limpia impecables. El punto focal de la instalación es un superordenador monolítico de torre negra, que proporciona cobertura total y proyecta un inquietante resplandor artificial por toda la habitación. La iluminación en todo el complejo es dura y fluorescente, ideal para la iluminación dinámica VTT con sombras de alto contraste en las esquinas. Con múltiples habitaciones contiguas y líneas de visión restringidas, el movimiento táctico es crucial, ya sea asegurando los datos del superordenador o participando en escaramuzas a corta distancia dentro de los estrechos espacios de las oficinas.



