Esta habitación claustrofóbica obliga a los personajes a enfrentamientos a muy corta distancia en mitad de la noche, atrapándolos desprevenidos. El foco principal es la cama del investigador, rodeada de pesadas sombras que ofrecen mínima ocultación pero máxima tensión atmosférica. El escaso espacio para maniobrar entre los pesados muebles de época convierte la única salida en una trampa mortal si la entidad avanza. Tácticamente, la luz verde antinatural que emana del espectro ofrece excelentes oportunidades para la iluminación dinámica en VTT, proyectando sombras alargadas e inquietantes. Los investigadores deben aprovechar el poco espacio detrás del armario o la cama para intentar evadir o enfrentar a la entidad sobrenatural que ha invadido su santuario más íntimo.



