Este mapa presenta un inmenso muro ciclópeo que domina un paisaje alienígena, centrado alrededor de un arco de piedra colosal que sirve como puerta a dimensiones indescriptibles. Vórtices arremolinados de energía oscura se filtran de la geometría imposible del portal, arrojando un resplandor inquietante sobre el terreno irregular. El horizonte deformado y las grietas infinitas crean una atmósfera de pavor absoluto, perfecta para encuentros terroríficos que pondrán a prueba la cordura de los investigadores. Tácticamente, los enormes bloques de piedra del arco en ruinas proporcionan una cobertura pesada indispensable contra los ataques, mientras que el portal brillante actúa como un peligro ambiental letal o un punto de estrangulamiento. El suelo fragmentado y antinatural sirve como terreno difícil, obligando a los jugadores a gestionar sus movimientos con cuidado mientras entidades cósmicas o sectarios emergen de las fracturas astrales.



