Este pequeño baño en suite destaca por su clásica bañera con patas parcialmente oculta tras unas cortinas corridas, ofreciendo un escondite perfecto o un macabro descubrimiento. Las dimensiones reducidas de la habitación crean un entorno letal, iluminado solo por la tenue luz de la luna o apliques parpadeantes. La sangre que salpica los azulejos cuenta una historia violenta, estableciendo el ambiente perfecto para una emboscada nocturna. Tácticamente, la habitación actúa como un severo cuello de botella. La entrada principal y la puerta adyacente siendo pateada limitan la movilidad, forzando enfrentamientos cuerpo a cuerpo brutales. La pesada bañera de porcelana proporciona una excelente cobertura parcial contra ataques a distancia, mientras que la cortina rompe la línea de visión. Los muros VTT y la iluminación dinámica pueden acentuar las aterradoras sombras del asesino.



