Las caballerizas de la mansión noble presentan un vasto interior adoquinado, diseñado para el tránsito de la alta sociedad y emboscadas inesperadas. El área cuenta con seis amplios establos llenos de heno fresco, junto a lujosos carruajes finamente elaborados que dominan el espacio central. Sillas de montar, arneses y equipos de equitación cuelgan de las robustas paredes de madera, proporcionando una atmósfera rica e inmersiva para encuentros de fantasía urbana. Tácticamente, los carruajes aparcados ofrecen una excelente cobertura pesada, mientras que los establos crean cuellos de botella naturales y escondites perfectos para personajes sigilosos. La iluminación suele ser tenue, proyectando largas sombras entre los vehículos, lo que resulta ideal para interacciones dinámicas de línea de visión en VTT. Las puertas principales ofrecen una entrada amplia, pero los estrechos accesos laterales permiten peligrosas maniobras de flanqueo.



