Esta bodega abovedada subterránea sirve como el lúgubre lugar de descanso para los difuntos de la guardia de la ciudad, ofreciendo un escenario atmosférico para investigaciones o encuentros con no muertos. La sala se define por sus pesadas losas de piedra desnuda donde descansan cuerpos envueltos en sábanas blancas, mientras que intrincados símbolos clericales están meticulosamente trazados en el frío suelo para evitar la descomposición y la nigromancia. La iluminación es tenue y sombría, proyectando largas sombras que bailan en los techos abovedados, proporcionando una excelente ocultación para emboscadas. Tácticamente, la habitación presenta un espacio cerrado donde el movimiento está dictado por la disposición de las mesas mortuorias, creando cuellos de botella naturales y cobertura parcial contra ataques a distancia. La única puerta de madera pesada sirve como entrada y salida principal, forzando al grupo a un embudo si son tomados por sorpresa. Para los usuarios de VTT, las runas de preservación pueden iluminarse para activar barreras mágicas, mientras que los cuerpos cubiertos ofrecen elementos interactivos para recopilar pistas o escenarios de combate inesperados.



