Navega por los estrechos y claustrofóbicos pasillos de este almacén subterráneo, donde las cajas apiladas y los barriles gigantes de cerveza crean un laberinto de cobertura pesada. El estrecho pasaje de entrada obliga a realizar movimientos tácticos, limitando la línea de visión y canalizando a los intrusos hacia la cámara principal, convirtiéndolo en un lugar de emboscada ideal para ladrones o cultistas ocultos. En el centro de esta habitación de suministros, por lo demás mundana, se erige una anomalía escalofriante: un antiguo pilar de piedra tallado meticulosamente con un ojo gigante sin párpados. La iluminación dinámica en tu VTT puede realzar las inquietantes sombras proyectadas por los barriles, mientras que el espacio confinado hace que los hechizos de área de efecto sean muy peligrosos.



