Este mapa táctico presenta una caída abrupta de diez metros hacia un foso de piedra fría, tallado directamente en el centro de una sala de control subterránea. La iluminación tenue y opresiva proyecta largas sombras en el suelo de la arena, mientras que los puntos de observación elevados ofrecen a los espectadores (o francotiradores) una vista perfecta de la matanza. Tácticamente, la verticalidad extrema define el encuentro. La arena inferior ofrece poca cobertura, forzando brutales combates cuerpo a cuerpo, mientras que las pasarelas superiores proporcionan una importante ventaja de terreno elevado. Los cuellos de botella en las entradas superiores y las densas sombras en el fondo lo hacen ideal para encuentros dinámicos en VTT utilizando módulos de iluminación y elevación.
