Este mapa táctico sumerge a los jugadores en las oscuras entrañas de una metrópolis moderna. Un foso estrecho e inundado sirve como escondite improvisado, rodeado de tuberías bloqueadas y decadencia industrial. Este espacio cerrado obliga a combates tensos y a corta distancia, donde las tuberías oxidadas y los escombros ofrecen la única cobertura sólida contra posibles emboscadas. Más allá del escondite, el mapa se abre a una peligrosa sección de vías de metro activas. La iluminación es escasa, parpadeando entre luces de emergencia y el destello cegador de los trenes que se aproximan. Los directores de juego pueden utilizar los trenes como un peligro ambiental letal en su VTT, obligando a los personajes a cuidar su posición táctica bajo la amenaza constante de ser arrollados.



