Este inmenso y fastuoso salón de baile se caracteriza por un llamativo suelo en forma de damero, que recuerda a un tablero de ajedrez gigante, dominando el espacio central. En el corazón de la sala se erige una magnífica escultura de hielo que comienza a derretirse, proyectando una atmósfera pesada y polarizada sobre los ricos tapices que recubren los muros de piedra. Una plataforma elevada sirve de escenario para los músicos, con vistas a filas de banquetes intactos que sugieren una fiesta interrumpida o invitados con apetitos más oscuros. Tácticamente, la sala ofrece una peligrosa mezcla de espacios abiertos y puntos de estrangulamiento. Las enormes mesas de banquete pueden utilizarse como cobertura pesada o volcarse para bloquear la línea de visión, mientras que el estrado de los músicos proporciona una excelente ventaja de altura para ataques a distancia. La escultura de hielo central actúa como un obstáculo único que limita la visibilidad en el medio de la sala. Las amplias puertas dobles de la entrada sirven como el principal cuello de botella, perfecto para emboscadas en tus campañas VTT góticas.



