Este mapa táctico muestra una serie de habitaciones pequeñas, estrechas y ciegas, talladas directamente en la piedra fría bajo el monasterio. Originalmente diseñadas como salas de penitencia, estas celdas sin ventanas se han convertido en lúgubres aposentos de descanso. Los pasillos estrechos y serpenteantes limitan severamente la línea de visión, creando una atmósfera opresiva perfecta para encuentros tensos o emboscadas mortales. Tácticamente, el diseño ofrece múltiples puntos de estrangulamiento en las pesadas puertas de madera de cada celda. La falta de luz natural obliga a depender de antorchas o visión en la oscuridad, mientras que los gruesos muros de piedra proporcionan una cobertura total e impenetrable. Los muros y la iluminación VTT pueden configurarse para enfatizar la profunda oscuridad y el aislamiento de cada cámara, convirtiendo cada rincón en un peligro potencial.



