Este extenso complejo subterráneo serpentea bajo antiguas ruinas, ofreciendo un campo de batalla sombrío y claustrofóbico. Gruesas raíces nudosas atraviesan las paredes de piedra agrietada, proporcionando cobertura natural mientras restringen el movimiento en los húmedos pasillos cavernosos. La tierra corrupta absorbe la escasa luz, dejando gran parte del mapa envuelta en sombras profundas y opresivas donde los depredadores nocturnos pueden acechar fácilmente. En el corazón de estas profundidades se encuentra una red de altares paganos profanados, que actúan como un punto focal peligroso para el combate o la interrupción de rituales. Navegar por esta mazmorra en un VTT requiere un uso cuidadoso de la iluminación dinámica, ya que los estrechos puntos de estrangulamiento y el terreno irregular obligan a los grupos a participar en peligrosos combates cuerpo a cuerpo, con múltiples entradas ocultas que permiten maniobras de flanqueo devastadoras.



