Esta vasta extensión marítima está marcada por la huella ecológica de las megacorporaciones, presentando derrames de petróleo en llamas, zonas de pesca estrictamente cuadriculadas y áreas muertas químicamente contaminadas. El mapa ofrece un campo de batalla naval dinámico donde las aguas tóxicas actúan como un peligro ambiental, perfecto para persecuciones en bote o abordajes bajo el denso humo del combustible ardiendo. Tácticamente, las manchas de petróleo en llamas crean puntos de estrangulamiento naturales y bloquean las líneas de visión, mientras que los escombros flotantes y las boyas corporativas proporcionan una cobertura escasa pero crucial. Los directores de juego en VTT pueden aprovechar los efectos de iluminación de la superficie ardiente contra el océano oscuro y turbio, dando vida a un encuentro de patrulla marítima sombrío y peligroso.



