Cruza las cuerdas de terciopelo y adéntrate en el mundo de altas apuestas de la élite corporativa. Este salón VIP de baccarat rebosa riqueza, iluminado por relucientes candelabros de cristal y con lujosas zonas de asientos separadas por elegantes biombos de privacidad. Es el escenario perfecto para una tensa negociación, un atraco de alto perfil o un tiroteo repentino. Tácticamente, las pantallas de privacidad ofrecen una excelente cobertura, rompiendo la línea de visión a través del opulento suelo. Las mesas de baccarat centrales actúan como obstáculos sólidos, forzando los enfrentamientos hacia los pasillos estrechos. Mientras tanto, los guardias fuertemente armados apostados en las entradas crean puntos de estrangulamiento que los jugadores deben sortear o neutralizar. Los Directores de Juego pueden usar los candelabros de cristal como peligros ambientales dinámicos (dejándolos caer sobre los enemigos) o utilizar la entrada restringida para organizar una infiltración sigilosa o una irrupción dramática a tiros.



