Este mapa interior representa un taller de alfarería saqueado, cubierto de vasijas de arcilla rotas, estanterías caídas y polvo. La distribución caótica genera pasillos estrechos y bloquea las líneas de visión, complicando el movimiento durante refriegas repentinas o registros minuciosos. Los diversos puntos de acceso facilitan maniobras de flanqueo, mientras que los bancos de trabajo volcados sirven como cobertura fragmentaria frente a ataques a distancia. Optimizado para tableros virtuales con soporte para iluminación dinámica y rejillas precisas, la atmósfera tenue acentúa la tensión del entorno. Oculta entre los escombros, una pesada maleta de viaje descansa en una esquina, albergando un macabro hallazgo que pondrá a prueba a los personajes. Los directores de juego pueden aprovechar los estrechos cuellos de botella para diseñar encuentros tácticos intensos y claustrofóbicos.



