Este enorme dique seco industrial ofrece una arena sombría y parcialmente inundada, donde la niebla helada y la espuma del mar oscurecen las líneas de visión. Altísimas grúas oxidadas se alzan en lo alto, algunas todavía equipadas con pantallas de vídeo gigantes parpadeantes, proyectando un resplandor inquietante sobre la maquinaria pesada esparcida por el resbaladizo suelo de hormigón. El diseño obliga a un movimiento táctico entre contenedores, equipos abandonados y cornisas traicioneras que dan a las oscuras aguas. El mapa está diseñado para emboscadas de alto riesgo e interacciones dinámicas en VTT. Las aguas oscuras y turbias son lo suficientemente profundas como para ocultar a buceadores o amenazas acuáticas, proporcionando rutas de flanqueo inesperadas. La cobertura es abundante pero a menudo precaria, con pasarelas estrechas que fuerzan puntos de estrangulamiento, mientras que las plataformas elevadas de las grúas ofrecen posiciones de francotirador potentes pero expuestas.



