La Cueva Marina ofrece un entorno táctico traicionero y atmosférico donde el choque rítmico de las olas resuena contra la piedra húmeda. Accesible solo durante la marea baja, este escondite subterráneo se caracteriza por rocas resbaladizas cubiertas de algas que dificultan el movimiento y estanques oscuros y profundos de agua de mar que podrían ocultar amenazas acuáticas o botines sumergidos. Tácticamente, el terreno juega un papel fundamental debido a los peligros ambientales. Las superficies resbaladizas exigen un posicionamiento cuidadoso, mientras que las cajas de contrabandistas podridas proporcionan una cobertura improvisada, aunque frágil, contra ataques a distancia. Los estanques profundos sirven como barreras naturales para controlar el campo de batalla y como puntos de emboscada perfectos para criaturas anfibias. Para el Director de Juego, este mapa es ideal para descubrir un alijo pirata, rastrear bandidos marítimos o enfrentarse a un culto que adora a entidades de las profundidades. La iluminación dinámica puede resaltar los inquietantes reflejos en el agua, aumentando la tensión mientras la marea comienza lentamente a subir, amenazando con ahogar a los aventureros.



