Este mapa táctico representa el interior devastado de la tienda principal de una estación, completamente saqueada y despojada de sus artículos valiosos. El escaparate de cristal destrozado ofrece múltiples puntos de entrada para asaltantes o carroñeros, dejando el interior expuesto a amenazas de la calle y permitiendo jugar con la iluminación dinámica del entorno urbano en ruinas. En el interior, las estanterías volcadas crean un laberinto caótico que sirve como terreno difícil y cobertura parcial impredecible, ideal para tiroteos tensos a corta distancia. En la parte trasera del local, una puerta de oficina fuertemente atrincherada sugiere la presencia de supervivientes, provisiones ocultas o un último refugio, proporcionando un objetivo claro o un punto de brecha muy peligroso para los jugadores.



