Desciende a los secretos más oscuros de la ciudad con la Cámara del Consejo Secreta. Este búnker subterráneo, opresivo pero elegante, está diseñado para intrigas políticas de alto riesgo. Totalmente carente de ventanas y minuciosamente insonorizado contra cualquier espía, garantiza el anonimato absoluto. La disposición táctica se centra en una enorme mesa redonda de madera oscura rodeada de pesadas sillas góticas de respaldo alto, que sirven como epicentro de tensión o cobertura improvisada. Para el Director de Juego, este espacio cerrado limita drásticamente las líneas de visión hacia el exterior y fuerza enfrentamientos claustrofóbicos a corta distancia si la diplomacia fracasa. La falta de rutas de escape convierte cualquier conflicto en una trampa mortal.



