Este mapa de batalla detalla un extenso complejo de galerías de museo silenciosas sumergidas en la oscuridad después de la hora de cierre. El diseño funciona como un laberinto de pasillos que conectan salas de exhibición llenas de reliquias arqueológicas exóticas. El desafío principal radica en las medidas de seguridad activas: rejillas láser rojas brillantes bloquean vías de acceso clave y protegen los artefactos más valiosos. Cámaras de seguridad estáticas cubren las intersecciones principales, requiriendo movimientos precisos para evitar la detección mientras se navega entre las exhibiciones. Desde una perspectiva táctica, el entorno ofrece condiciones de baja luminosidad, favoreciendo a los personajes sigilosos. Las vitrinas de exhibición proporcionan cobertura parcial dispersa, pero los pasillos abiertos ofrecen poca protección si se activan las alarmas. Droides de limpieza en ronda siguen rutas de patrulla establecidas, actuando como obstáculos móviles o distracciones potenciales. Para uso en VTT, las rejillas láser bloquean la línea de visión y requieren mecánicas de hackeo o derivación para desactivarse, creando puntos de estrangulamiento de alta tensión durante una infiltración o una huida frenética.



