Este inmenso castillo mecánico es una pesadilla arquitectónica, diseñado con puertas en cada pared concebible, algunas de las cuales se abren peligrosamente al vacío en los pisos superiores. El gran salón principal, dominado por un siniestro sello demoníaco grabado en la piedra, sirve como un punto focal aterrador para rituales de culto, ofreciendo escasa cobertura detrás de autómatas metálicos y engranajes gigantes. Debajo de la maquinaria implacable yace la cripta familiar, una zona estrecha y claustrofóbica perfecta para escaramuzas tensas y emboscadas. La iluminación es errática, proyectando sombras largas y en movimiento de las maravillas mecánicas. Los usuarios de VTT pueden aprovechar las infinitas puertas para crear trampas de teletransportación, rompecabezas de línea de visión y puntos de entrada dinámicos.



