Este mapa táctico sumergido hunde a los investigadores 30 metros bajo la superficie en un entorno acuático tóxico y traicionero. La visibilidad está severamente limitada por las aguas turbias y envenenadas, salvo por la luminiscencia enfermiza que irradia una masa informe adherida a las formaciones centrales de piedra caliza. Las paredes de roca dentada proporcionan una cobertura natural, mientras que las aguas abiertas dejan a los buzos muy expuestos a terrores invisibles. Para la integración en VTT, la iluminación juega un papel crucial. El misterioso resplandor multicolor de la anomalía biológica actúa como la principal fuente de luz dinámica, proyectando sombras inquietantes en el fondo de la caverna. El movimiento debe verse dificultado por el entorno líquido, y los directores de juego pueden utilizar los puntos ciegos detrás de los pilares de roca para ocultar amenazas sumergidas.



