Antaño una maravilla de la arquitectura mágica o élfica, este elegante tramo de piedra cristalina se ha hecho añicos, dejando un paso traicionero sobre un profundo abismo cubierto de niebla. La caída en picado garantiza un final letal para los incautos, mientras que los bordes dentados del puente roto proporcionan un apoyo precario y una cobertura táctica muy limitada. Tácticamente, este mapa fuerza un cruce tenso y de alto riesgo. Los personajes deberán depender de la acrobacia o el atletismo para atravesar las lianas que sirven como cuerdas improvisadas entre las secciones colapsadas. Los atacantes a distancia pueden usar los estribos sólidos restantes para disparar a quienes queden atrapados en el medio, aprovechando las líneas de visión despejadas. Los Directores de Juego pueden utilizar la espesa niebla del barranco inferior para ocultar amenazas voladoras, depredadores trepadores o anomalías arcanas. El terreno inestable y la elevación imponen severas restricciones de movimiento, convirtiendo una simple emboscada en una lucha desesperada por la supervivencia.



