Esta ruina invadida por la selva presenta un entorno táctico tan impresionante como opresivo. El mapa se centra en un gran atrio abierto, azotado por la lluvia, que alberga una piscina rectangular de agua completamente negra. Las enredaderas masivas y los montículos de tierra proporcionan excelentes puntos de cobertura pesada, rompiendo la línea de visión a través de los suelos de marfil agrietados. El elemento dominante, una siniestra estatua de hiena de jade, domina el agua y crea un punto focal para rituales o emboscadas. Varios arcos colapsados sirven como puntos de entrada irregulares, obligando a los investigadores a navegar cuidadosamente a través de los escombros. El techo abierto permite efectos de clima y luz dinámicos en su VTT, proyectando sombras espeluznantes durante los encuentros nocturnos. El estanque oscuro actúa como un peligro ambiental significativo, restringiendo el movimiento en el centro del campo de batalla y ocultando posibles amenazas sumergidas.



