Esta pequeña y accidentada garganta rocosa presenta un paisaje traicionero de estratos de rocas sedimentarias levantadas y fracturadas. Entre la piedra, se revelan secretos de un pasado insondable: enormes fósiles de artrópodos, incluyendo una monstruosa araña de casi dos metros de ancho incrustada en la pared del cañón. El suelo irregular y las rocas esparcidas crean un terreno hostil pero tácticamente rico. Para la integración en VTT, este mapa ofrece excelentes oportunidades de línea de visión dinámica alrededor de las elevaciones y grietas. Los restos fosilizados pueden servir tanto de cobertura como de objetos interactivos para la investigación, ideales para desencadenar tiradas de cordura cuando los investigadores se enfrenten a estas monstruosidades antediluvianas en campañas de horror cósmico de los años 20.



