Esta planta baja de época de dos habitaciones cuenta con una sala de estar estrecha y una cocina modesta, fuertemente perturbadas por un evento desconocido. El ambiente es intensamente caótico; pilas de libros esotéricos, papeles esparcidos y muebles volcados dominan el espacio del suelo, creando un entorno traicionero y claustrofóbico para los investigadores. La narrativa visual apunta a una lucha reciente y desesperada, destacada por profundas huellas de silla de ruedas talladas en el polvo y una enorme mancha de sangre, parcialmente fregada, que empapa la alfombra central. Tácticamente, la gran cantidad de desorden proporciona numerosas opciones de cobertura baja, pero restringe severamente la velocidad de movimiento y las líneas de visión. El estrecho umbral entre la sala de estar y la cocina actúa como un punto de estrangulamiento natural, perfecto para posiciones defensivas o emboscadas. Los usuarios de VTT pueden aprovechar la iluminación dinámica para proyectar sombras inquietantes y cambiantes de los escombros esparcidos, mientras que la mancha de sangre y los documentos esparcidos sirven como puntos de anclaje perfectos para entradas de diario interactivas y controles de investigación.



