Bienvenidos a los polvorientos límites de la civilización, un barrio marginal superpoblado donde la arquitectura consiste enteramente en latas de parafina aplastadas, chatarra y madera recuperada. Sin agua corriente ni electricidad, el entorno es duro y miserable. Los callejones estrechos y embarrados forman una red laberíntica que conecta viviendas diminutas, proporcionando una atmósfera claustrofóbica perfecta para investigaciones tensas, persecuciones desesperadas o reuniones clandestinas en tus campañas de los años 1920. Tácticamente, este mapa restringe en gran medida el movimiento y las líneas de visión. Los caminos sinuosos de tierra crean cuellos de botella naturales, mientras que la disposición caótica de las frágiles chozas ofrece numerosos lugares para romper la línea de visión, aunque proporcionan muy poca protección contra las armas de fuego. Durante los encuentros nocturnos, la falta total de alumbrado público sume la zona en la oscuridad más absoluta, haciendo que las linternas y los faroles sean faros esenciales (y peligrosos) para la iluminación dinámica de tu VTT.



