Este extenso mapa de batalla contrasta los sofocantes edificios oficiales de chapa del barrio europeo con la fastuosa elegancia de la mansión del gobernador colonial. Avenidas bordeadas de eucaliptos guían a los investigadores hacia la inmensa propiedad, que cuenta con jardines meticulosamente cuidados, amplias terrazas y un gran salón de baile preparado tanto para la diplomacia de la alta sociedad como para emboscadas de sectarios. Tácticamente, la finca ofrece diversas zonas de combate. Los densos jardines y las estructuras oficiales proporcionan una sólida cobertura para aproximaciones sigilosas, mientras que el salón de baile actúa como una peligrosa arena abierta con protección limitada detrás de pilares ornamentados. La integración VTT destaca por la iluminación dinámica, contrastando los brillantes candelabros de la gala del gobernador con las profundas e inquietantes sombras del follaje exterior. Múltiples puntos de acceso (desde las puertas principales fuertemente vigiladas hasta las discretas entradas de servicio) aseguran estrategias de infiltración versátiles.



