Un colosal pozo de 480 kilómetros de ancho que se hunde interminablemente hacia el manto del planeta. El mapa presenta un aterrador descenso en espiral a lo largo de formaciones rocosas antiguas y desmoronadas, ofreciendo cornisas precarias y caídas en picado que imponen una constante sensación de vértigo. El posicionamiento estratégico es crítico, ya que los jugadores deben navegar por estrechos puentes naturales mientras evitan las insondables profundidades. La iluminación ambiental se transforma dramáticamente a medida que se desciende, pasando de un azul luminiscente y fantasmal a un rojo brillante y opresivo, antes de dar paso finalmente a una oscuridad absoluta y asfixiante. Los usuarios de VTT pueden aprovechar estas distintas zonas de luz para crear desafíos dinámicos de visión, obligando a los investigadores a depender de fuentes de luz limitadas mientras enfrentan los horrores de pesadilla que acechan en las sombras.



