Esta extensa y polvorienta catacumba presenta muros implacables de diorita negra, cubiertos de extremo a extremo con siniestras inscripciones rituales. La naturaleza lineal del túnel crea una atmósfera tensa donde los investigadores solo pueden avanzar o retroceder, haciendo que las fuentes de luz sean vitales para perforar la opresiva oscuridad y revelar las espantosas verdades talladas en la piedra. Tácticamente, los estrechos pasadizos ofrecen muy poca cobertura natural, convirtiendo cualquier encuentro en un cuello de botella mortal. Los Directores de Juego pueden aprovechar los largos corredores para aterradoras escenas de persecución, o utilizar los grabados de las paredes como puntos de interés interactivos que podrían drenar Cordura o revelar pistas cruciales bajo la luz parpadeante de una linterna.



