Una colosal estructura circular que domina el paisaje, esta arena está inexplicablemente elaborada con oro y plata relucientes. Las enormes gradas están completamente vacías, creando una atmósfera inquietante y resonante que contrasta fuertemente con la sombría realidad del foso central. Las arenas ensangrentadas de la pista central están llenas de crueles dispositivos de tortura y manchadas con los restos de espectáculos pasados. La cobertura es escasa y depende en gran medida de las perturbadoras doncellas de hierro, potros y pilares esparcidos por el suelo. El diseño abierto permite líneas de visión sin restricciones, convirtiéndolo en un matadero mortal para cualquier encuentro en VTT.



